Julissa Lizardo G.
Licenciada en Periodismo y docente univeristaria.

T

EGUCIGALPA. Como todos sabemos, el pasado viernes llegó a Honduras el famoso jugador brasileño, Ronaldinho Gaúcho, quien visita el país para participar en un encuentro deportivo con los equipos del Motagua y el Real España este domingo 30 de agosto, con el objetivo de fomentar la hermandad en los equipos y la paz en los estadios.

La presencia del ex jugador del Barcelona causó furor en los aficionados tanto hombres, mujeres, grandes y chicos que esperaron horas y horas para poder ver a la estrella del futbol mundial.

Pues bien, en las redes sociales circuló un vídeo en donde se pudo observar cuando un “aficionado” le quita el gorro a Ronaldinho y éste se rehúsa a entregarlo, pero al final el supuesto aficionado se sale con la suya. La penosa acción de este fanático no tardó en hacerse viral en las redes sociales al tiempo que los usuarios manifestaron su incomodidad por lo sucedido.

LIZARDO OPINA

Ante este hecho, surgen varias preguntas: ¿Cómo es posible que en menos de 24 horas suceda algo como esto?, ¿ese gorro es de oro o qué?, es de RONALDINHO GAÚCHO un figura del futbol mundial, pero ¿y qué con eso?, ¿acaso esa acción no es un falta de respeto?, ¿la persona que tomó el gorro sabiendo que no es suyo no sentirá pena?, ¿será que en su casa no le enseñaron que lo que hizo no es correcto?, ¿dónde quedaron los valores de esta persona?.


Algunos podrían justificar la inadecuada acción de esta persona y decir que la emoción de tener a un personaje tan importante del futbol lo llevó a quitarle el gorro, otros podrían decir que por el hecho de ser un seguidor tiene el derecho de hacerlo porque Ronaldinho se debe a sus fans mientras que otros, pueden decir que lo tomó porque quería guardarlo como un recuerdo, pero eso no justifica el hecho de que un “aficionado” haya agarrado algo que no le pertenece.

 Ronaldinho

En ese sentido, la historia hubiese sido totalmente diferente si Gaúcho, se hubiera quitado su gorro y lo hubiese lanzado para que cualquiera lo tomara, pero como dice el dicho: “el hubiera no existe”, ahora seguramente la visita del jugador brasileño a tierras catrachas lo dejará con un pequeño mal sabor de boca.

Es lamentable que sucedan cosas de este tipo y que por las “malas mañas” de una persona califiquen a todos los hondureños como “abusivos”, “ladrones” o “sin vergüenzas”. Lo cierto es que cualquiera que ve el bochornoso momento le causa molestia e indignación porque no todos los hondureños son así.


Todos anhelan una Honduras mejor, lejos de corrupción y de tantas malas prácticas, pero todo se lo dejan al gobierno cuando en realidad el trabajo es de TODOS.

Sin duda alguna que el robo del gorro de Ronaldinho refleja la falta de valores y principios morales que deben inculcarse en los hogares y que deben reforzarse en las escuelas y colegios. En ese sentido, los padres tienen la responsabilidad de educar a sus hijos e hijas para formar hombres y mujeres con honestidad y respeto hacia los demás, para que no quede en evidencia las “malas mañas” de algunos hondureños.