Los Dodgers de Los Ángeles jugarán desde el próximo martes en su bullicioso estadio construido sobre el antiguo predio de un barrio de inmigrantes mexicanos, Chávez Ravine, la 19 Serie Mundial en su historia tratando de buscar el séptimo anillo desde que se impusieran 4-1 a los Atléticos de Oakland en 1988.

El equipo con el mejor registro de victorias en el año (104-58) anotaron por 11 o más carreras por sexta ocasión en el año, cinco veces en la temporada regular, para humillar a los Cachorros de Chicago en su propio estadio 11 a 1.

El jardinero de Dodgers Enrique Hernández fue devastador con el madero al conectar tres cuadrangulares para una noche de ensueño con un 4-3, con 7 remolcadas y 3 anotadas.

Los Dodgers no se anduvieron por las ramas. Atacaron temprano, hicieron los ajustes, tuvieron la paciencia del caso para esperar los lanzamientos de José Quintana y vapulearon a los Cachorros de Chicago para cercenar desde muy temprano en el partido la más mínima posibilidad de insurrección de un campeón que estuvo muy lejos de la versión que se puso el anillo el año pasado.

La novena californiana entró con una misión entre ceja y ceja, tratar de sacar del juego muy temprano al abridor de Cachorros para forzar la traída de un cuerpo de relevistas que no brindaron la más mínima garantía durante la serie y menos sin Wade Davis que sacó seis outs la noche anterior, agotando la cuota de sus envíos al plato.

El jardinero puertorriqueño Enrique Hernández sacudió un Grand Slam en la parte alta del tercero al relevista Héctor Rondón y se metió a la historia del tradicional equipo ligamayorista al convertirse en el primer bateador del club en dar tres jonrones en postemporada para la franquicia angelina. Antes castigó a Quintana con un vuelacercas en solitario.

Para el colombiano José Quintana fue la noche y apertura más corta del año con apenas 2 entradas. La más rápida había sido ante los Medias Rojas de Boston en mayo pasado cuando aún integraba a los Medias Blancas de Chicago.

Si bien comenzó atacando la zona de strike, el zurdo no llevó al montículo el control que se le vio en su más reciente salida contra estos mismos Dodgers el sábado anterior y por el contrario permitió seis carreras por cuarta vez en el año.

La ofensiva de Los Ángeles le anotaron nueve carreras en las primeras cuatro entradas a Chicago, seis de ellas se le cargaron al crédito colombiano.

La tirilla del resumen de la labor serpentinera de Quintana se resumió en: 2.0, 6 imparables, entre ellos un jonrón, 6 carreras, un boleto y un ponche.

El bateo de los destronados monarcas siguió en plena anemia aunque para decorar la pizarra el antesalista Kris Bryant le conectó un jonrón en solitario a Clayton Kershaw.

Precisamente el zurdo ganador de tres premios Cy Young se llevó la victoria con una faena de tres hits, una carrera y cinco ponches. La derrota fue para Quintana.