Su caso es considerado uno de los crímenes emblemáticos porque fue dirigido contra un hombre que mantuvo la denuncia pública, contra el crecimiento desigual del crimen organizado y la participación de altos miembros de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, en la actividad criminal.

Hilda Caldera, la viuda de Landaverde, recibió un disparo del cual salió ilesa, en el atentado criminal, ordenado por la mafia.

Mientras los carteles crecían a la vista de las autoridades, Landaverde se llenó de indignación y acudió a la denuncia pública. Su última comparecencia, en la que demandó acciones a los jefes de la Policía Nacional fue la última de sus declaraciones ante de su muerte, a manos de unos motorizados que le dispararon frente a un semáforo, cuando viajaba acompañado de su esposa Hilda Caldera, quien también sufrió varios impactos de bala.

De acuerdo a investigaciones posteriores en este crimen, también habrían participado los policías al servicio de Los Cachiros, contratados para realizar limpieza de todas aquellas personas que los narcotraficantes consideraban una amenaza.

Por este caso, hay un testigo protegido que identificó a uno de los autores materiales, Marvin Morel Andino Mascareño, quien es el único que guarda prisión por este crimen y lo condenaron a 22 años de cárcel por el delito de asesinato en perjuicio de Alfredo Landaverde, mientras los autores intelectuales gozan de impunidad.

Judith Alemán Banegas, Ángel Henríquez y Karol Guardado

Judith Alemán Banegas, atacada a balazos junto con su chofer y su asistente en Lomas del Guijarro el 7 de abril del 2008.

El 7 de noviembre de 2001 la reconocida abogada Judith Alemán Banegas, Ángel Henríquez, su chofer, y su secretaria Karol Guardado, fueron acribillados en el interior de una lujosa camioneta, tras una tenaz persecución por las calles de la residencial Las Lomas del Guijarro.

Las víctimas fueron perseguidas por dos vehículos y alcanzados, a la altura del parque España, donde los acribillaron. Alemán Banegas salió ilesa del primer atentado que sufrió el 6 de junio del 2008, cerca de su residencial en Lomas del Guijarro.

En la escena del triple crimen quedaron dispersos varios casquillos de armas Ak-47, pistolas calibre 0.40, 9 milímetros y fusil M-16. El 14 de enero del 2015, el Tribunal de Sentencia emitió la resolución de 66 años de cárcel por el triple crimen contra Denis Omar Galeas Álvarez, Germán Reynieri Rodríguez Bonilla, Clibeli Tomás Pastrana Martínez y Elmer Cruz Núñez. Este último fue la persona que abrió la puerta de la camioneta y remató a la abogada.

Aníbal Barrow

 

“Los Gordos” raptaron al comunicador, Aníbal Barrow, y se lo llevaron aún herido para desmembrarlo ya fallecido.

El periodista Anibal Barrow, fue privado de su libertad el lunes 24 de junio de 2013, cuando se desplazaba por la ciudad de San Pedro Sula, a inmediaciones del Estadio Olímpico Metropolitano, en horas más tarde.

Su vehículo se encontró abandonado con un impacto de bala y sangre, inmediatamente los medios de comunicación y testigos oculares reportaban el hallazgo del cuerpo sin vida del comunicador, pero más tarde, la Policía negaba haberlo encontrado. Hubo toda una confusión que duró 16 días, desde que fue raptado hasta su muerte.

El gobierno desplazó su gente en operativos militares, durante 14 días de búsqueda, mientras se hablaba de un posible secuestro del comunicador del norte, ya que nadie lo daba por muerto.

El miércoles 10 de julio fue encontrado el cuerpo desmembrado del comunicador, en una laguna ubicada en Villanueva, donde las partes eran alimento para los cocodrilos.

Según declaraciones del testigo protegido e implicado directo en el crimen, Aníbal Barrow murió pocos minutos luego de su rapto, a causa de un impacto de bala en la sien izquierda.

Trascendió, en la investigación que un poderoso narcotraficante dio la orden de matar a Barrow, y la ejecución la cumplió la pandilla de “El Gordo”, contratada por un sujeto identificado, como “El Choco”.

Melvin Elías Sandres del Valle

El dirigente del Club Atlético de Choloma, Melvin Sandres, fue ultimado el martes 29 de octubre de 2013 por sujetos desconocidos en su casa de habitación ubicada en la ciudad de Choloma. Junto al occiso también murió su guardaespaldas, Henry Adalid Ponce, que custodiaba la entrada de su hogar.