Periodista Julissa Lizardo
Periodista Julissa Lizardo

TEGUCIGALPA. Uno de los temas que ha causado mayor controversia durante la última semana y que ha destacado en los diferentes medios de comunicación del país, ha sido la posible despenalización de la aborto en Honduras como parte de las reformar del Código Penal que está realizando el Congreso Nacional, por lo que las organizaciones y grupos que están en contra del aborto han mostrado un rotundo desacuerdo.

Asimismo, la Iglesia Católica a través de un pronunciamiento público, calificó como un crimen “abominable” y “aberrante” la intención de aprobar el aborto terapéutico y agregó que es inadmisible que se quiera promover una cultura de muerte, en tanto la Iglesia Evangélica también dio a conocer su posición e indicó su rechazo de intentar legalizar el aborto y que ninguna ley humana está por encima del derecho a la vida.

La Iglesia de opone al aborto

La población hondureña no se quedo atrás y también han expresado a través de las redes sociales estar en contra de la despenalización del aborto, lo cierto de todo es que este tema ha generado varias interrogantes: ¿el aborto es un crimen o un derecho?, ¿por qué no se habla de endurecer el castigo a los violadores?, ¿las mujeres son dueñas de su cuerpo?, ¿cuándo se destruye un embrión se destruye a un ser humano?, ¿por qué no se consulta al pueblo a través de un referéndum?, son muchas las preguntas, pero pocas las respuestas y es que el tema del aborto tiende a generar fuertes emociones, tanto en los que están a favor como en los que están en contra.

Sin embargo, no puede decidirse en base a argumentos emocionales tampoco debe tratarse a la ligera y nuestros legisladores deben estar consientes de lo que piensan aprobar, por lo que no deben actuar por presión de ningún tipo, venga de donde venga.

Aborto en Honduras

La solicitud para la despenalización del aborto se basa en tres causales que son: el grave peligro que corra la madre, mal formaciones congénitas que sean incompatibles con la vida del feto y que sea producto de una violación sexual. En ese sentido, si el aborto no es penado por la ley y se considera un crimen, entonces estamos hablando del mayor genocidio de la historia, contra seres humanos que no tienen la capacidad de defenderse a sí mismos.

Controversia en Honduras

Honduras es uno de los tan sólo siete países en América Latina y el Caribe que criminalizan totalmente el aborto y según datos de la Secretaría de Salud al año en el país se practican unos 3,350 abortos inseguros a pesar de que esta acción es penada con tres a 10 años cárcel.

Sin duda alguna, las opiniones sobre este tema tan polémico son muchas, lo cierto es que decidir abortar una criatura es jugar a ser Dios, es decidir el destino de un ser humano. La evidencia bíblica es contundente en cuanto a que el feto en el seno de la madre es un ser humano vivo y, por lo tanto, se encuentra amparado por la ley moral de Dios, que en el sexto mandamiento declara: “No matarás”.

El aborto, en medio del debate en Honduras

Lo que me lleva pensar, ¿es entonces un derecho o un crimen el aborto?, no lo sé pero sí sé que nada ni nadie está por encima de la ley de Dios y como dijo el Papa Francisco, “La vida humana debe ser defendida siempre, desde el vientre materno, reconociendo en ella un don de Dios y una garantía del futuro de la humanidad”.