Opinión de Julissa Lizardo: Madre sólo hay una

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TEGUCIGALPA. Durante nueve meses ella me llevó en su vientre, su figura cambió pero eso no le importo porque antes de que yo viera la luz del sol ella me amaba, se le aceleró el corazón cuando escuchó mi primer llanto, es la dueña de una dulce voz que fue la primera en pronunciar mi nombre, la dueña de la mano que rozo por primera vez mi piel, la que con esmero y paciencia cuidaba mis pasos y dejó de ser ella para ser para mí.

Madre

Es la mujer que me arrullaba en su pecho y me hacia dormir. Aquella que daría su alma y su vida entera solo por mí: ¡ella, ella es mi madre y la vida me dio!.

Todos los días son para decirle a las madres cuan valiosas son, pero cada año el segundo domingo del mes de mayo se celebra en nuestro país El Día de la Madre, fecha en la que se festeja a esos seres amorosos que nos trajeron al mundo, porque no reconocer el sacrificio de esas mujeres que se levantan de madrugada para trabajar planchando, lavando ropa, cocinando, barriendo las calles de la cuidad o las que temprano están en sus oficinas o centros de trabajo, no importa cuál sea el oficio que realicen, todas ellas luchan día a día para sacar adelante a retoños.

Algunas tienen la oportunidad de contar con su compañero de hogar, mientras que otras están solas y a pesar de eso aceptaron el reto de enfrentarse a la vida bajo el instinto maternal y el amor por sus hijos.

Pero, ¿de dónde surge el día de la Madre?, el origen de esta festividad tiene sus primeros indicios en la antigüedad específicamente en Egipto en donde todos los años se honraba a la diosa Isis, madre de todos los faraones. Sin embargo, la primera celebración del Día de la Madre fue en la antigua Grecia, donde se le rendía honores a Rhea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. Asimismo, los romanos llamaron a esta celebración “Hilaria” cuando la asumieron de la cultura griega.

Aunque muchos acusen a los días festivos como “días comerciales”, la realidad es que el Día de la Madre cuenta con muchas tradiciones culturales. En los católicos la imagen de la Virgen María es símbolo de maternidad y es por ello que al principio se asociaba el día de Inmaculada Concepción al de las madres, tradición que se remonta al cuarto domingo de Cuaresma cuando se ofrecían flores y regalos a la Iglesia Madre, es decir, la iglesia donde cada uno había sido bautizado. Pero dicha tradición cambió, permitiendo a los siervos el retorno a sus hogares sólo por ese domingo, muy semejante al festejo actual. En muchos países del mundo se celebra en diferentes fechas, pero en Honduras El Día de la Madre se estableció el 25 de enero de 1927 a través del decreto número 32 por el Congreso Nacional.

Esta celebración va más allá de los regalos, las flores, los chocolates o de una fecha específica, porque todos los días son días de las madres, porque no hay duda que el amor más puro que puede existir en el mundo, es el amor de madre, aquel que sufre si vea su hijo sufriendo, aquel que se alegra si su hijo está riendo, aquel amor que es incondicional que no tiene límites ni barreras simplemente un amor limpio y sincero.

Ellas son las reinas de casa, las que transmiten paz, calma y orden en el hogar, su corazón es compasivo, amoroso, tierno y dulce, su misión es la más importante en la tierra porque Dios las dotó de sensibilidad, valor, coraje, osadía, afecto y entereza para cumplir cada día con el reto de ser madres, como no expresarles y a las que están aquí en la tierra y las que están en el cielo su inmenso amor, como no agradecerles a esas grandiosas mujeres, por dedicarse al trabajo más duro, incesante y maravilloso que existe, el de ser MADRES.

Mamá, palabra pequeña de cuatro letras pero con un significado grande y que encierra amor y dedicación por lo que esta importante fecha no puede pasar desapercibida para desmostarles todo el cariño y el agradecimiento a todas esas madres hondureñas que trabajan incansablemente para hacer de sus hijos e hijas hombres y mujeres de bien. ¡Porque madre, solo hay una! ¡Muchas felicidades!