Un jugador de fútbol americano donará su cerebro para el estudio de los golpes en la cabeza

Warren Sapp, de 44 años, padece problemas mentales tras 13 temporadas en el fútbol americano profesional y quiere colaborar con la investigación de la encefalopatía traumática crónica

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El ex jugador de la NFL Warren Sapp, donará su cerebro a la “Concussion Legacy Foundation” para que investiguen el efecto de los golpes a los jugadores profesionales.

Sapp admite que después doce años jugando al fútbol americano el deporte ha afectado a su memoria. También dijo que los jugadores no quieren ver esta realidad; y que siempre encuentran alguna excusa que justifique las ocasiones en las que su cerebro falla.

“Ninguno de nosotros admite que no podemos recordar cómo llegar a casa, o la lista de la compra que la esposa nos entregó. Otro es cómo ir a recoger a nuestros hijos a la escuela. Es una sensación que da mucho miedo, parece que te estás convirtiendo en un niño.”

Sapp, incluido en el Pro Football Hall of Fame en 2013; dice que ahora tiene que usar recordatorios en su teléfono para poder recordar tareas sencillas. Y que  esto es consecuencia de los golpes del fútbol.

“Jugábamos muy fuerte, todo se trataba sobre ver quién era el más duro. Y no debería ser así, debería tratarse de habilidades. Yo quería que este deporte fuera mejor cuando me retiré, que cuando ingresé”, dijo Sapp.

TESTIMONIO

En un video, Sapp contó sus dificultades para recordar cosas y la necesidad de cambiar el juego: “Nunca olvidaba nada. Ahora me despierto y digo, ‘¿qué estoy haciendo?’Con los recordatorios en los teléfonos me he ayudado realmente a vivir mi día con citas y distintas cosas que tengo que hacer. Y es por los golpes que recibimos como jugadores de fútbol americano. Solíamos golpearnos con la cabeza, acostumbrábamos a tomarnos de las máscaras. Permitíamos los golpes en la cabeza. Todo eso es algo que tenemos que eliminar.