La temporada pasada los Indios de Cleveland y sus fanáticos terminaron con el corazón roto. Desperdiciaron una ventaja de 3 – 1 en la Serie Mundial, y se les escapó de las manos el título que vienen buscando desde 1948, en casa, frente a los Cubs de Chicago.

Cleveland no se libró a la tristeza porque sabía que tenía futuro, y tampoco se quedó de brazos cruzados. A un equipo joven y dinámico sumó el bate del dominicano Edwin Encarnación, y su rotación de lanzadores abridores parece gozar de mejor salud. En pitcheo, ataque y defensa, el equipo es más completo que el de 2016.

Y ahora, como muestra de estas virtudes, están cerca de hacer historia. Con un colombiano que, si bien no es titular, ha sido parte del equipo y ha sumado su dosis de esfuerzo.

Los de Cleveland quieren y pueden llegar a 20 victorias, y por qué no a 21 o más consecutivas.

En 2002 los Atléticos de Oakland, un equipo que históricamente desarrolla talentos y gasta ‘estratégicamente’ poco, enfiló 20 victorias al hilo, más que ningún otro equipo en la historia de la liga Americana (las Grandes Ligas se dividen en Liga Nacional, en la que el pitcher batea, y Liga Americana, que juega con un bateador designado que reemplaza al pitcher).

La gesta, le valió notoriedad a un equipo chico, que lograba lo imposible. También dio un clímax perfecto al libro, y a la película ‘Moneyball’, protagonizada por Brad Pitt y Jonah Hill y Chris Pratt, en el rol de Scott Hatteberg, el hombre que ganó el juego 20 con un batazo improbable.

Si los Indios ganan  su juego en casa contra los Tigres de Detroit, empatarán la racha de Oakland (20). Si además ganan su juego de mañana contra el mismo rival, establecerán una nueva marca de victorias consecutivas (21) en la liga Americana.

Urshela no tiene una posición constante en el campo es porque como equipo, Cleveland es línea por línea un peso pesado actual. Con proceso y con gastos inteligentes. No se trata de un mercado de millonarias contrataciones; como lo suele ser Nueva York o Boston. Hay mucha virtud más allá del dinero.

A definirse campeones

Septiembre marca un mes de frenesí en el béisbol de Grandes Ligas. Se definen los campeones de división, y quién, en últimas, sellará su tiquete a octubre, mes definitivo. Cleveland irá de nuevo, disputará hasta los últimos capítulos de esta temporada pues está armado para hacerlo. La racha los emociona, motiva, pues juegan como una aplanadora. Pero saben que el precio final; más allá de la racha, es el título.

A los A’s de Oakland no les alcanzó el tanque para conseguir la racha histórica y luego triunfar en la Serie Mundial (salieron rápido en los playoffs). Cleveland pretende reescribir el récord y conseguirlo todo. Después de 19 victorias contundentes consecutivas algo está claro: tiene con qué.