En Mundo
Sucesos
La ola de criminalidad cobró la vida de dos empleados de una panificadora de la capital, quienes fueron tiroteados por desconocidos y sus cadáveres dejados en una zona boscosa de la comunidad de La Calera, Mateo, Distrito Central, supuestamente por robarles.
Familiares de Jesús Noé Pérez se cansaron de esperar a las autoridades de turno y decidieron llevarse su cadáver, del hospital Mario Rivas hacia su casa, en la colonia Brisas del Merendón, pero cuando ya lo tenían dentro del ataúd, en la sala de la vivienda, personal de Medicina Forense, Ministerio Público y Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) llegaron y se lo llevaron.
Dentro del camión que utilizaba para recolectar la basura quedó el cuerpo de José Teodoro Cerrato, de 52 años, quien era contratista de la municipalidad de Choloma, y fue atacado ayer por supuestos pandillero que se subieron al vehículo y le dispararon.
Dos personas permanecían ayer detenidas en las celdas de la primera estación policial, una por conducir un vehículo robado y la otra por portación ilegal de armas y posesión de drogas.
Tres ciudadanos de origen dominicanos fueron detenidos en el sector de La Barca en un bus que venía de Tegucigalpa hacia San Pedro Sula, donde también capturaron a un presunto coyote guatemalteco al que le habían pagado para llevarlos hacia la frontera con Guatemala.
Auto de prisión dictó el Juzgado de Jurisdicción Nacional contra el exfiscal Isai Evenot Campos por los delitos de tráfico ilícito de drogas y lavado de activos después de que ayer se celebrara la audiencia inicial, en la que la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado presentó pruebas indiciarias de los delitos.
Una cuartería ubicada en la 14 calle del barrio Solares Nuevos de esta ciudad, tomó fuego la noche de ayer lunes quemándose casi en su totalidad los enseres que había en el interior de tres apartamentos.
Supuestos asaltantes ultimaron de un balazo en la cabeza a un empleado de la empresa Servicios de Medición Eléctrica de Honduras (Semeh), mientras realizaba sus labores en la colonia Satélite, en San Pedro Sula.








