Portada

SAN PEDRO SULA.- El sacerdote Marco Aurelio Lorenzo, párroco de Macuelizo, Santa Bárbara, presentó una denuncia en el Ministerio Público contra miembros de la Policía Nacional que recientemente, según él, lo torturaron y lo despojaron del dinero que portaba.
Ayer, antes de interponer la denuncia, afirmó ante periodistas que el pasado 26 de diciembre, efectivos de la Policía Preventiva, a bordo de una patrulla, lo interceptaron en Yamaranguila, Intibucá.Tras ser interceptado, los policías lo golpearon, lo esposaron y le quitaron 11 mil 500 lempiras que llevaba para depositarlos en una sucursal bancaria.
El hecho habría ocurrido el 26 de diciembre entre las comunidades de San Miguelito y Yamaranguila, Intibucá |
“Fui torturado y golpeado… tienen que investigar, quiero que investiguen el caso”, dijo Lorenzo, quien tiene diez años dirigir la parroquia de Macuelizo. El sacerdote responsabilizó a miembros de la Policía Nacional, pero a la vez aclaró que “sólo fueron dos o tres personas” y evitó acusar a toda la institución.
Según Lorenzo, el hecho sucedió en el kilómetro 24 entre San Miguelito y Yamaranguila cuando él se encontraba en el interior del su vehículo, que mantenía estacionado en un extremo de la carretera en compañía con dos familiares. “Iban vestidos con uniforme… iban en un carro de la policía y ellos me llevaron al hospital. Me dieron golpes en todo mi cuerpo, ellos no sabían que yo era sacerdote, hasta en el hospital se dieron cuenta que yo era sacerdote”, dijo.
Antes de presentar la denuncia, el padre mostró a los periodistas una herida en la cabeza y las marcas que le dejaron las esposas colocadas por los policías el día del asalto.
SEPALO
“Este es el tercer atentado” que sufre. La primera vez en 2002 y luego en 2007 estuve a punto de perder la vida a manos de individuos que intentaron matarlo por defender a los pobres”: Marco Aurelio Lorenzo, párroco de Macuelizo, Santa Bárbara.