Entrevista: Ana Rivera la combinación perfecta de belleza e inteligencia

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Diario Tiempo Digital, conversó con la guapa y talentosa periodista de TN5, Ana Rivera , quién habló de todo un poco.

Tegucigalpa. Ella, uno de los rostros más hermosos de la televisión en Honduras, pero aparte de su belleza lo que más la destaca es su inteligencia.

De tez blanca, ojos oscuros, pero llenos de luz; cabello largo color negro y lo más encantador su radiante sonrisa que cautiva a cualquiera, esas son las principales características de Ana Gabriela Rivera Escobar.

“Gaby” como le suelen llamar las personas más allegadas a ella, es una destacada periodista hondureña que trabaja para la Corporación Televicentro, específicamente para el noticiero TN5 Matutino.

Sin duda alguna, su trabajo como reportera en los últimos años le ha dado un aire fresco a las pantallas del país.

Bien dice un refrán, “la belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo”, y la gracia que destaca a Rivera Escobar es su inteligencia.

Ana, decidió compartir con Diario Tiempo Digital muchos detalles y anécdotas de su vida personal y laboral.

En ese sentido, la hermosa hondureña de 32 años de edad es una mujer que ha puesto en alto el nombre de nuestro país en tierras aztecas, ya que por un buen tiempo laboró para una de las cadenas televisivas más importantes de México.

Pero no es todo, en sus tiempo libres también la hace de “mimo”. De esta manera, lleva alegría y saca sonrisas a los ciudadanos que disfrutan con su arte.

¿Cómo fue su infancia? ¿Qué la motivó a incursionar en el periodismo? ¿Cuál ha sido la noticia que más la ha impactado? Estas y otras interrogantes contestó la carismática comunicadora social cinco estrellas.

 

Entrevista pregunta y respuesta con Ana Gabriela Rivera, periodista de TN5

 

¿Háblenos de su infancia, cómo fue?

 

 

Ana Rivera (AR) R// Debo ser honesta, no recuerdo mucho de mí infancia y no sé porqué; sin embargo, traigo a mi memoria lo mucho que me encantaba jugar a la cocinita, a la maestra, con muñecas, bailar o modelar, esas dos últimas me fascinaban.

Y quizás el hecho de no recordar mucho de mi niñez es porque no fue tan linda como muchos que crecieron con papá y mamá.

A mí me tocó vivir una etapa difícil en mi familia que fue la separación de mis padres. Fue algo muy doloroso que al final no me permitió vivir con ninguno de los dos.

Me crio una tía por parte de mamá, que gracias a Dios me encaminó por el buen camino; y, eso me ayudó mucho para que el proceso no fuera tan doloroso, aunque fue horrible, no se lo deseo a nadie.

 

¿Coméntenos sobre sus estudios académicos?

Ana cuando se graduó de licenciada en periodismo en México.

(AR) R// Estudié en la Escuela el Elohim que queda en el barrio el Manchen y posteriormente mi secundaria en la Instituto Virginia Sapp.

Antes de salir del colegio -Bachillerato en Ciencias y letras-, tuve que buscar un empleo. Esto, porque la situación económica en mi familia no era la más favorable y apliqué para trabajar en Chiminike (2003- 2005) como guía.

Gracias a Dios, quedé seleccionada y fui la primera generación de guías de ese museo; la cual, dejó un gran aprendizaje en mi vida y sobre todo disfrutaba mucho el contacto con la gente y enseñarles la temática de cada sala en los recorridos era mágico.

Luego, logré ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), pero comencé estudiando la carrera de Química y Farmacia.

Te seré sincera y fue porque eso me había aconsejado mi mamá de crianza que estudiara, y cedí aunque no me gustaba.

Estuve solamente un semestre con clases generales en esa carrera y posteriormente me cambié a estudiar periodismo. Empecé a tener contacto y posteriormente hacer voluntariado con la radio emisora cristiana Kairos 90.9 FM.

Tuve un programa que se llamaba “QUE NO PARE LA MUSICA”, era una revista cultura informativa de tres horas todos los sábados, una experiencia que me encantó.

 

¿Cómo nace la idea de estudiar periodismo?

(AR) R// Después de dos años de trabajar en Chiminike y en la radio, apliqué a una beca para estudiar periodismo en Monterrey, Nuevo León en México.

También, desde pequeña siempre me llamó la atención el contacto con la gente.  Te cuento algo curioso, siempre cargaba una pequeña grabadora en mis manos.