El Señor Barriga
El actor mexicano Edgar Vivar interpretó al popular personaje en la serie humorística 'El Chavo del 8'.

Edgar Vivar, el popular humorista mexicano que dio vida al ‘señor Barriga’ en la afamada serie ‘El Chavo del 8’, ha revelado en una entrevista exclusiva para la revista ‘TVyNovelas’ que enfrenta una dura batalla contra el alzhéimer.

El actor de 72 años ha señalado que se encuentra en tratamiento, aunque aclara que está “tranquilo y viviendo el día a día con gran pasión”. Vivar no ha dado mayores detalles sobre los medicamentos que le han sido recetado para el tratamiento y ha preferido ser cauto en nombrar los síntomas que padece.

Édgar Ángel Vivar Villanueva (Ciudad de México, 28 de diciembre de 1944)1 es un actor, comediante y médico mexicano. Se hizo famoso por haber interpretado al personaje del Señor Barriga y a Ñoño en El Chavo del Ocho y al Botija en Los Caquitos, habiendo sido también actor de doblaje de películas de Walt Disney de Pixar como: Ratatouille, donde prestó su voz al Chef Auguste Gusteau, y Up: una aventura de altura donde hizo la voz del perro Dug.

Egresado del Centro Universitario de Teatro, comenzó su carrera de actor teatral en 1964. Estudió y se licenció en Medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México. En 1970 —mientras desempeñaba su labor como médico— fue el segundo actor al que llamó Roberto Gómez Bolaños (Chespirito) para actuar en su programa televisivo El Chavo del Ocho (Gómez ya había llamado primero a Florinda Meza).

Don Ramón y el Señor Barriga en la vecindad de El Chavo del 8
Don Ramón y el Señor Barriga en la vecindad de El Chavo del 8

En estos programas Vivar fue conocido por sus personajes: el Señor Barriga, Ñoño y el caquito Botija:

El señor Barriga (Zenón Barriga y Pesado), era el propietario de la vecindad donde vivía el Chavo; y Ñoño (actuado por él mismo) era su hijo. Cada vez que el Sr. Barriga (apellido creado como una referencia a su obesidad) llegaba a la vecindad, era bienvenido accidentalmente con una patada, tropezón, trompada o golpe con un objeto lanzado por el Chavo (cuando quería pegarle a Quico o jugando fútbol o béisbol). El Sr. Barriga muy pocas veces tuvo éxito en cobrarle la renta a Don Ramón.

Ñoño (Febronio Barriga Gordorritúa), era el hijo del Sr. Barriga. Este personaje siempre era usado para los chistes de gordos en el salón de clases. Solo aparecía fuera de la escuela si alguna escena necesitaba un niño adicional. Ñoño era buen estudiante y tenía buen corazón, pero como la mayoría de los niños, es muy ingenuo. En años posteriores, cuando Carlos Villagrán abandonó el grupo, también sustituyó al personaje Quico. En la serie animada Ñoño reemplaza a la Chilindrina. Según Vivar, el señor Barriga y su hijo el Ñoño son la misma persona, ya que el Sr. Barriga fue como Ñoño cuando niño y Ñoño de grande será como el Sr. Barriga. Ñoño fue creado por el mismo Édgar Vivar.

Caso de El Señor Barriga

Botija (Gordon Botija Pompa y Pompa, Gordon Botija y Aguado ó Boti Ja) era un ladrón en Los Caquitos, amigo de Chómpiras (Aquiles Esquivel Madrazo o Mimí Mickey Bisvirudolfo Esquivel Madrazo o Parangacutirimicuarodolfo Parangacutirimín, representado por Roberto Gómez Bolaños), casado con Chimoltrufia (María Expropiación Petronila Lascurain y Torquemada de Botija, representada por Florinda Meza), yerno de Espotaverderona Torquemada viuda de Lascurain (representada por Anabel Gutiérrez), e hijo de Doña Ramona (o doña Jamona, interpretada por el mismo Édgar Vivar).

Este show del Chavo se volvió un éxito internacional, y Vivar recorrió con el grupo Latinoamérica, España y Estados Unidos. Filmó varias películas en México y Estados Unidos. En 1997 actuó en la telenovela mexicana Alguna vez tendremos alas producida por su coestrella Florinda Meza. Por esa participación ganó ese año el premio al «Mejor actor dramático».

El alzhéimer es una grave enfermedad neurodegenerativa que afecta a las células nerviosas del cerebro. Se caracteriza por la pérdida de la memoria inmediata y varias capacidades mentales. Se trata de una enfermedad incurable y terminal con un tiempo promedio de duración de 10 años después de su diagnóstico.