De todas las sedes una de las que más llama la atención es Ekaterimburgo ya que se sitúa al pie de los montes Urales en la frontera entre Europa y Asía.

Pero además de su situación geográfica, lo que está despertando muchos comentarios es el estadio. En el se jugarán partidos del mundial en esa ciudad.

Y es que el estadio afronta una reconstrucción para este mundial. Para aumentar su capacidad, las gradas Norte y Sur irán por fuera del estadio. Esto es algo insólito hasta ahora y más en un Mundial.

De esta manera el Ekaterinburg Arena, que aún está en fase de construcción, pasará de las 27.000 localidades a tener una capacidad para 35.000 espectadores.

Cada vez queda menos para el Mundial y veremos si la idea de construir las gradas fuera del estadio da un buen resultado.

La FIFA requiere un mínimo de 35 mil espectadores, razón por la cual el Estadio Central no cumplía con los parámetros exigidos. Por ello, el comité organizador decidió reformular el estadio. Para ellos se decidió techarlo y restaurar su histórica fachada.

Pero la mayor transformación son las galerías que estarán fuera de sus actuales límites. El Ekaterinburg Arena tendrá dos tribunas mecano. Esto les permitirán dejar atrás su capacidad de 27 mil espectadores.

Lo novedoso de esta medida, es que los hinchas que se ubiquen tras los arcos quedarán fuera del techo y su ubicación pareciera estar fuera del estadio.

Se espera que los trabajos estén listos a fin de este año. Lo que permitirá ver la remozada cara del estadio que albergará cuatro partidos del Mundial de Rusia 2018.

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