TEGUCIGALPA. Hace unos instantes, elementos de la seguridad la cárcel de máxima seguridad “La Tolva”, detuvieron a un custodio asignado a ese Centro Penal por considerar que este se quería apoderar de las llaves del almacén donde guardan las armas.

El detenido fue identificado como Javier Irías Urbina (22), guardia penitenciario de la cárcel La Tolva; originario y residente del municipio de Jamastrán, El Paraíso.

De acuerdo a la información brindada por las autoridades al momento de solicitarle las llaves, Irías Urbina negó tenerlas. En ese sentido, los encargados sospecharon de la actitud de él y decidieron revisar los videos de seguridad. Al revisar los videos, se llevaron la sorpresa que el custodio detenido las tenía en su poder.

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Seguidamente, fue detenido y trasladado hasta las oficinas de la Policía Nacional en la ciudad de El Paraíso.

Fernando Gonzales, portavoz regional del Ministerio Público (MP), detalló que habían recibido un informe en las últimas horas donde se les explicaba que un custodio había hurtado las llaves del almacén de armas de la cárcel de máxima seguridad.

“La Fiscalía dicta la detención en contra del policía penitenciario, por el delito de abuso de autoridad; y violación a los deberes de los funcionarios”, manifestó Gonzales.

Hasta los momentos se desconocen las causas o motivos por las que Irías Urbina pudo haber realizado esta acción. Lo que si se maneja, es que de hallarlo culpable la Fiscalía, este será remitido a guardar prisión a la cárcel “La Tolva”; donde trabajaba como custodio.

Cárcel “La Tolva” por dentro 

Esta semana fueron trasladados los primeros inquilinos “cinco estrellas” a la cárcel de máxima seguridad “La Tolva”, ubicada en el municipio de Morocelí, departamento de El Paraíso, oriente de Honduras.

En ese sentido, la cárcel “La Tolva”, está dentro de unas 5 manzanas de tierras, diseñada para albergar unos 1300 privados de libertad. Estarán distribuidos entre los 24 edificios que fueron designados para establecer oficinas administrativas; y habitaciones para los agentes penitenciarios.

Cada celda está construida para albergar a dos reos. Las camas son de piedra pero se proporciona una colchoneta de seis pulgadas de espesor. En el interior, no hay más que un servicio, un lavabo y un espejo de aluminio pulido fijado a la pared.

Entre tanto, esta cárcel contará con ocho módulos carcelarios, cuatro para reos de media seguridad y cuatro para mínima seguridad.

Igualmente, tendrá varios kilómetros de serpentina, inmensos muros de concreto con malla ciclón reforzada y cinco aduanas de revisión.  Además, 400 cámaras de vigilancia son parte de los dispositivos de seguridad; que convierten a “La Tolva” en una cárcel más de máxima seguridad.

Para poder ingresar a los módulos carcelarios, las visitas y los mismos empleados deberán de seguir un estricto protocolo de seguridad. Este consistirá en atravesar cinco aduanas de revisión y un par más de inspección manual en cuartos especiales.

De igual manera, no habrá señal  de telefonía móvil en los alrededores de la cárcel, ni redes de internet portátiles.