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POR BEBETO FLORES
No hay duda que el clásico español Barcelona-Real Madrid genera una gran pasión en la afición hondureña que sigue el fútbol. Los catrachos el día que se disputa dicho encuentro lucen la camisa de estos clubes, buscan desesperadamente un sitio para observarlo, aplauden no solo los goles, hasta los cambios. Y no es malo porque a todos nos gusta mirar los grandes eventos y seguimos a los mejores.
Pero este fenómeno debe ser motivo de reflexión para los dirigentes, jugadores y entrenadores en Honduras. Hoy en día cada fin de semana miramos fútbol de Inglaterra, España, Argentina, Chile, Francia, México, Estados Unidos, Italia y otros países.
Quiere decir entonces que los diez presidentes de equipos deben saber que para competir con las transmisiones de la televisión internacional se necesitan cambios urgentes.
Lo primero es darle carta libre a los entrenadores para que sus clubes den espectáculo, terminando con los planteamientos defensivos. Si los técnicos y jugadores siguen con ese fútbol conservador, tímido, lento, aburrido y sin garra, los estadios seguirán recibiendo los mismos mil aficionados.
No nos vamos a comparar con el nivel de otros campeonatos, pero al menos en la cancha quisiéramos ver partidos más dinámicos, clubes agresivos, más remates al arco, el driblin y jugadas de pared.
Si los futbolistas y entrenadores le dan estos ingredientes a los partidos, seguro que volveremos a revivir la pasión de otras épocas. Claro, después entra la comodidad que se le dará al aficionado, entre estos puntos que los estadios tengan baños adecuados y aseados, sillas limpias, fácil acceso, entradas baratas y respeto a las damas.
La responsabilidad de hacer llegar más afición a los estadios no solamente es de Selim Canahuati y su junta directiva, son los clubes que están obligados a buscar los mecanismos. Incluso los medios también debemos entrar a esa campaña de recuperar la imagen e interés por nuestra liga. Pero se necesita que el producto sea bueno y atractivo. Que el espectáculo sea lo primero, esa será la principal razón para volver a los estadios. Nuestra afición se ha acomodado a seguir los encuentros a través de la televisión porque nuestros dirigentes se quedaron dormidos ante las nuevas competencias. Los jóvenes de antes ser divertían con el balón, los “maules” o jugaban de esconder. El muchacho de hoy tiene la TV abierta, el cable, internet, va a los grandes centros comerciales, su iPod, su black berry, canchas de fútbol rápido y modernos juegos. Pero creo que aun es tiempo de recuperar la pasión por nuestro fútbol.
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