SAN PEDRO SULA. Mañana termina el capítulo oscuro del Centro Penal, ya que se trasladarán los últimos reclusos de baja peligrosidad a otras prisiones del país.

Se conoció que tras el traslado masivo de hace poco, sólo han quedado 940 internos, los cuales serán trasladados vía camiones, autobuses y quienes se dijo están próximos a terminar su condena, mientras tanto, permanecerán bajo estrictas medidas de seguridad.

Es importante mencionar que recientemente, autoridades de FUSINA, contingentes militares y otras fuerzas vivas realizaron el traslado de otro grupo de privados de libertad desde esta cárcel hacia otros centros penales del país, específicamente a la Penitenciaria Marco Aurelio Soto y a la cárcel de El Porvenir. Trascendió que fueron alrededor de 500 reclusos los movilizados a la cárcel de El Porvenir.

Paralelo a esta operación, unos 380 reclusos fueron movilizados desde el centro penal de Támara hacia la cárcel de El Porvenir, en total sumaron 880 reclusos movilizados a esta penitenciaría.

El presidente Juan Orlando Hernández vigilaba la operación denominada “Operación Arpía VI” desde el centro de monitoreo de seguridad del país. El operativo inició muy temprano en la madrugada de ayer miércoles y en los alrededores del centro penal se instalaron unidades de la Policía Militar, Policía Nacional, agentes de la Fuerza Nacional antiextorsión,
francotiradores, bomberos y cruz roja que formaron un estricto anillo de seguridad.

A LA ESPERA DE LO QUE SE CONSTRUYA EN PREDIO DEL PENAL

El Instituto Nacional Penitenciario realiza los traslados desde la semana pasada para desalojar en su totalidad el centro penal sampedrano construido desde 1951 y que se había convertido en una especie de cuartel general de las organizaciones delictivas que siembran el terror y violencia en la sociedad hondureña. Aún se deconoce para qué será utilizado el
predio.

Masivos han sido los últimos traslados del Penal sampedrano

Honduras habilita una nueva cárcel con 880 reos

Las autoridades habilitaron ayer miércoles una nueva cárcel con 880 reos. Dichos internos fueron trasladados de prisiones de la capital y San Pedro Sula, informó el Instituto Nacional Penitenciario (INP). La institución dijo que 380 prisioneros fueron trasladados bajo estrecha vigilancia policial. Esto, a la nueva cárcel de El Porvenir, desde la Penitenciaría Nacional de Támara. Otros 500 lo hicieron desde el penal de San Pedro Sula.

Los trasladados al nuevo centro penitenciario, con capacidad para mil 800 personas, son de “mediana y mínima peligrosidad”. Y “ninguno pertenece a la criminalidad organizada, mara o pandillas“, agregó el INP en un comunicado. El gobierno anunció que el próximo fin de semana será cerrada la cárcel de San Pedro Sula. Se dijo que dicha prisión operaba desde hace más de 60 años. Esto, en pleno centro de la segunda ciudad de Honduras y donde murieron 107 reos en un incendio en 2004.

Las cárceles hondureñas han sido catalogadas como “academias del crimen”. Y “bombas de tiempo” por el hacinamiento y las condiciones inadecuadas. Desde 2003 han muerto 537 presos en tres incendios.