Julissa Lizardo G. Licda. En Periodismo
Julissa Lizardo G.
Licda. En Periodismo

 

REDACCIÓN. Con sus rostros cansados, después de trabajar casi 33 horas consecutivas, sin importarles que se encontraba en la boca del lobo y que estaban arriesgando su vida, los Bomberos de Honduras se convirtieron en los héroes sin capa que trabajaron infatigablemente con el único objetivo: servir a toda una nación.

Durante tres días el Cuerpo de Bomberos en conjunto con La Comisión Permanente de Contingencia (COPECO), Las Fuerzas Armadas con la Unidad Humanitaria de Rescate(UHR), Fundación Amigos de la Tigra (AMITIGRA) y el Comité de Emergencia Municipal (CODEM), realizaron un arduo trabajo para apagar el incendio que se suscitó la tarde del pasado Miércoles en la zona del Hatillo.

Las redes sociales estaban saturadas de imágenes y vídeos que mostraban la magnitud del siniestro, al tiempo que los hondureños expresaban su indignación por este crimen ambiental y manifestaban su tristeza al ver como el incendio acababa poco a poco con el verde pulmón de la capital de Honduras.

Fueron días seguidos de una labor incansable por parte de los Bomberos, quienes lograron apagar el fuego, pero nunca se imaginaron que el viernes por la noche éste se reactivaría nuevamente, por lo que los apaga-fuegos se trasladaron a la zona. El trabajo era difícil porque el humo afectó a varios de los socorristas, la topografía del lugar era complicada y sumado a eso la cantidad de material que se había acumulado en el sector dificultaba el trabajo pero no fue imposible para los verdaderos héroes.

Como dice ese popular refrán “Al César lo que es del César” y es que no se puede obviar la valentía, el heroísmo, el trabajo en equipo, la lucha incansable del Cuerpo de Bomberos y de los voluntarios para poder combatir el voraz incendio que acabó con más de 300 hectáreas de bosques.

Bomberos en Honduras

Sin poder dormir, comiendo a medias, sin descanso, exponiendo sus vidas a las altas temperaturas provocadas por el fuego, sin los implementos necesarios, sin el equipo de protección personal para combatir incendios forestales, únicamente sólo con la voluntad y el corazón dispuesto a servir, los Bomberos de nuestro país sin duda alguna realizaron una labor que merece ser reconocida por todos.

Tampoco se puede dejar a un lado que la población hondureña valoró el trabajo realizado por los socorristas, ya que muchas personas de buen corazón aportaron un granito de arena llevando al Cuartel General de los Bomberos donaciones como: víveres, bolsas con agua, bebidas hidratantes e insumos. Al tiempo que los medios de comunicación manifestaban su admiración, gratitud y respeto por la valentía de los hombres que siempre están prestos a cualquier llamado y al servicio de la población.

La labor de los Bomberos pocas veces es reconocida y valorada por los hondureños pero, a pesar de eso ellos realizan su trabajo con amor, dedicación, pasión y profesionalismo sin importarles el peligro siempre están al servicio arriesgando su vida diariamente. ¡Muchas gracias Bomberos de Honduras!