Así fue como Plutarco Ruíz mató a la Miss Honduras y su hermana

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Miss Honduras y su hermana
Era el 13 de noviembre del año 2014, en horas de la noche. Plutarco llegó a la fiesta en su honor junto a su novia, Sofía Trinidad.

Tegucigalpa. Ya había terminado la fiesta por la celebración de su cumpleaños, cuando Plutarco Antonio Ruíz, un acaudalado muchacho santabarbarense, lleno de ira, decidió matar a su novia, Sofía Trinidad Alvarado y a la hermana de ésta, la Miss Honduras Mundo, María José Alvarado.

Era  el 13 de noviembre del año 2014, en horas de la noche. Plutarco llegó a la fiesta en su honor junto a su novia, Sofía Trinidad.

La fiesta se estaba desarrollando en el balneario del municipio de San Vicente, Centenario, Santa Bárbara, municipio donde Plutarco residía.

La Miss Honduras, que estaba de viaje por Tegucigalpa, llegó al centro recreativo horas después de haber comenzado la fiesta.

Durante el ágape, Sofía Trinidad estuvo bailando en la pista con un amigo. Plutarco, furioso, la observaba. El baile duró varias horas y después de un tiempo, los invitados se fueron retirando.

Sofía Trinidad, su novio Plutarco, y su hermana, María José estaban cerca de la pista a eso de las 10:30 de la noche.

PLUTARCO MATO PRIMERO A SU NOVIA, DESPUÉS A MISS HONDURAS

Las hermana asesinadas fueron encontradas sin vida el 19 de noviembre del 2014, enterradas en solar alejado de la ciudad.

Plutarco, en ese momento, sacó un arma que llevaba “camiseada” en la parte posterior de su cuerpo (por la espalda).

Era un arma tipo pistola, Pietro Beretta, con empuñador blanco, con serie 280274.

Furioso, Plutarco la descargó contra su novia Sofía Trinidad a quien le infirió ocho disparos en diferentes partes del cuerpo.

Habiendo atacado de muerte a su compañera sentimental, dirigió la agresión contra su hermana, la entonces mujer más bella de Honduras.

María José recibió la más grande descarga de balas. Plutarco disparó 16 veces en distintas partes del cuerpo.

Ambas murieron inmediatamente. La fiesta había acabado, y de la forma más trágica.

Pero Plutarco quería que todo quedara oculto. Con ayuda de otras personas subió los cadáveres al carro de su propiedad, un pick up, color blanco.

Así, el joven santabarbarense se movilizó a un predio localizado en un municipio cercano, La Arada. Ahí, escarbaron un hoyo y depositaron los cuerpos, con la intención de ocultar la acción delictiva.

HECHOS PROBADOS EN EL JUICIO

En la próxima audiencia se conocerá la sentencia que tendrá que purgar Plutarco Ruíz.

Todo lo anterior constituye hechos probados por el Ministerio Público en el juicio oral que se celebró esta semana en un tribunal de sentencias de la capital.

Plutarco, que durante el juicio simuló adolecer una enfermedad mental, fue encontrado culpable por un femicidio y un homicidio.

Pero pese a haber sido encontrado responsable, el Tribunal de Sentencias refirió en la lectura del fallo que apenas dos de las abundantes pruebas del Ministerio Público eran las contundentes.

Una de ellas era la pericia balística, que confirmó que el arma decomisada a Plutarco era la que provocó los disparos que dieron muerte a las hermanas Alvarado.

La otra prueba era una declaración obtenida por la Fuerza de Seguridad Interinstitucional  (FUSINA).

Pero esta declaración era bastante limitada y hacía casi imposible saber cómo ocurrió el hecho punible, afirmó el juez presidente.

“No era una declaración amplia que nos permitiera a nosotros identificar cada uno de los momentos del intercrimen”; dijo el togado refiriéndose a un testimonio recogido por FUSINA, de parte de una testigo que estaba escondida y que sólo escucha los disparos.

La génesis del hecho y los demás detalles sobre cómo pasó todo se deduce de otros medios de prueba, pero no hubo otros testimonios que detallen la dinámica del crimen, agrega el tribunal.

Pero aún con la debilidad de la carga probatoria, Plutarco recibió el fallo condenatorio y tendrá que volver al tribunal para saber cuántos años tendrá que pasar en la cárcel.