Con amor, Diana”: Las cartas íntimas de la princesa a su mayordomo

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INGLATERRA.-La princesa Diana de Gales, “Lady Di”, sigue despertando la atención popular a casi veinte años de su muerte.

Prueba de ello es que la subasta de unas cartas privadas de la princesa haya recaudado casi 19.000 dólares. Miles más de lo planeado.

Escritas  por la exesposa del príncipe Carlos de Inglaterra, las seis cartas subastadas estaban dirigidas a Cyril Dickman. Este era un antiguo mayordomo del Palacio de Buckingham, en 1980 y 1990.

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En palabras de la princesa, el fiel y discreto Dickman fue “el favorito de los miembros de la familia real”.

Tras su muerte, la familia Dickman encontró las cartas y otros recuerdos.  Entre estos fotografías, cartas de la reina, postales de Navidad y una porción de la torta nupcial de la reina Isabel II de 1947.

La íntima relación que el mayordomo tuvo con la familia real británica fue descubierta. En onsecuencia su familia decidió vender estas cartas a la casa de subastas “Cheffins” en Cambridge.

Además se  divulgó detalles sobre la vida privada de la princesa y su familia en el Palacio de Kensington. Las cartas demuestran la simpatía que Diana llegó a desarrollar por el mayordomo Dickman. El sirviente le proporcionó apoyo tras la muerte de su padre, el conde Spencer, en 1992. Le mostró un rostro amable en una corte repleta de cortesanos que miraban con recelo a la princesa.

Una de las cartas, de 1985, revela una preocupación casi familiar de Diana por el mayordomo. “Sólo quería escribir una nota rápida para decir lo mucho que lamenté saber que no se siente bien”. Años más tarde, en 1992, la princesa lamentaba la partida de Dickman del palacio con motivo de su jubilación, tras 50 años de servicio a la casa real. “Cyril, usted será extrañado profundamente por esta señora en particular. Gracias desde lo profundo de mi corazón para ser tan amable conmigo a lo largo de los años. Cuídate mucho, con mucho cariño, Diana x”.

Cyril inició su carrera como mayordomo real durante los bombardeos nazis sobre Londres. Era cuando  la familia real era el principal objetivo de Hitler. Todavía trabajaba en el palacio de Buckingham cuando Diana Spencer se casó con el príncipe. Era 1981. Ahi desarrolló de inmediato con ella una gran amistad.

En una carta fechada el 20 de septiembre de 1984, Diana describía el cariño de su hijo mayor, Guillermo, por su hermano recién nacido, Harry. “Guillermo adora a su hermanito y se la pasa abrumando a Enrique con una cantidad infinita de abrazos y besos, apenas deja que sus padres se le acerquen”. Todavía se vivían tiempos de paz en la casa de Carlos y Diana, y la madre describía el momento como un “tiempo particularmente feliz”. “¡La reacción por el nacimiento de una personita nos ha abrumado por completo y no puedo respirar de la cantidad de flores que están llegando!”, agregaba Diana en una carta cuyo precio inicial era de 400 dólares pero terminó subastada por casi 4.000.

La correspondencia entre la princesa y su sirviente fue muy fluida. En una de ellas, escrita en 1992, Diana le contó a Dickman que sus hijos estaban disfrutando del internado de Ludgrove, “¡aunque Harry se mete constantemente en problemas!“.

Las cartas de la princesa Diana

Las cartas revelan no sólo la cercanía de Dickman a la familia real, sino también que parecían tenerlo en cuenta cuando atravesaban dificultades. Ejemplo de ello son las cartas que Diana le escribió durante su proceso de separación -en la que le agradece al mayordomo por “pensar a mí en este difícil momento”- y después de la muerte de su abuela, Lady Ruth Fermoy: “Muchas gracias por su hermosa carta sobre mi abuela”, escribió Diana. “Su muerte fue una gran sorpresa, pero recibí una gran cantidad de mensajes de apoyo, como el suyo. A menudo pienso en ti y en la señora Dickman y espero que la vida te trate amablemente”.

Cyril Dickman fue testigo de los años más tormentosos de la princesa Diana, quien en 1992 se separó del príncipe Carlos. Ese año perdió a su padre y la familia Spencer, la familia real y la corte le dieron la espalda, por lo que el mayordomo apareció ante la princesa como una fuente de cariño excepcional. En 1996, Diana perdió su título de Alteza Real tras divorciarse del príncipe Carlos y se lanzó a una meteórica carrera mediática que terminó un año más tarde, con su trágica muerte en París.