Aislan a casi 300 líderes de pandillas en una sola cárcel en El Salvador

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EL SALVADOR. Unos 299 líderes de las pandillas fueron trasladados desde varios penales a un centro de máxima seguridad en Quezaltepeque (noroeste), con el objetivo de cortarles las comunicaciones con otros miembros de sus organizaciones que se encuentran en libertad, dijeron autoridades.

El ministro de Justicia y Seguridad de El Salvador, Mauricio Ramírez, justificó el martes la medida como una forma de desmontar las “estructuras delictivas que ordenaban ilícitos desde los penales”.

Los delincuentes o miembros de pandillas han sido trasladados desde cinco cárceles han sido identificados como responsables de coordinar delitos al interior, que luego se concretaban en la calle por sus compañeros en libertad. Van desde extorsiones hasta asesinatos.

Los trasladados son miembros de la pandilla Salvatrucha y Barrio 18, dos de las más violentas pandillas de El Salvador.

En la prisión a 20 kilómetros al noroeste de San Salvador, la capital, los cabecillas de las pandillas serán “sometidos a un régimen de más seguridad y control para garantizar su aislamiento”, dijo el ministro.

Paralelamente, las autoridades decretaron el estado de emergencia por 15 días en siete penales en los que los prisioneros son exclusivamente pandilleros. Los presos se mantendrán encerrados en sus celdas las 24 horas del día y fueron suspendidas las visitas familiares.

Tanto los traslados como el estado de emergencia buscan frenar la violencia criminal que azota al país, con un promedio de 22 asesinatos al día, en su mayoría cometidos por pandilleros.

Las pandillas en El Salvador cuentan con unos 70,000 miembros: 13,000 están encarcelados.

 

Univisión